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UNA REALIDAD DIFERENTE
Participar como
Voluntaria en el Hogar Clínica de Cusco, te
hace sentir y vivir algo DIFERENTE a la
rutina cotidiana .
El reloj separa “las
necesidades vitales y hasta los sentimientos
“cobran una nueva dimensión” .
Vivir la experiencia del Voluntariado en
tierras peruanas me hace más sensible y
cercana a las necesidades de los más pobres.
Constituye un “toque de atención” a la
comodidad e indiferencia con la que muchas
veces, casi siempre vivimos por aquí…
Mi estancia en Cusco este
año ha sido corta pero intensa. He
participado en las Jornadas del
Voluntariado, he conocido diferentes maneras
de vivir el Carisma de Juan de Dios. He
conocido a gentes de diferentes países, pero
sobretodo me ha servido para RENOVAR e
intensificar mi COMPROMISO como VOLUNTARIA
en CUSCO.
Detalles mínimos que aquí
pasarían indiferentes son “toques de
atención “cuando se viven en tierras
Cuzqueñas.
Puede una madre alimentar
a una familia con el “caldito de cuatro
patas de pollo y una asadurita? Es difícil
entenderlo; es lo que yo observé un día en
el Supermercado .Una mujer joven acompañada
por un pequeño de unos cinco años, fue lo
que pidió a la dependienta, y lo pidió de
una forma normal…calculaba incluso, los
céntimos de soles que le quedaban en su
monedero. No salía de mi asombro… soy
incapaz de borrar de mi mente ese momento.
Hoy en la distancia y
cuando ha pasado ya más de un mes de mi
estancia en Cusco, quiero ser un poco más
objetiva y reflexionar sobre el detalle de
“una joven madre que no tiene más que
ofrecer a sus hijos que el poco sabor que
dan cuatro patas de pollo y una asadurilla
cocidas. No percibí en su mirada sentimiento
de frustración, ni enfado parecía un gesto
cotidiano. Recordé a la mujer del Evangelio,
que ofrece la única moneda que tiene…DÁ TODO
LO QUE TIENE ¡¡¡¡¡¡
Es posible encontrar más
generosidad. ¿Puede alguien vivir en PAZ y
ALEGRÍA cuando carece de lo más elemental
para alimentar a sus hijos?.
Me es difícil entenderlo
y mucho más aceptarlo desde mi posición de
bienestar y abundancia; no cabe en mí esa
realidad y me revelo contra la injusticia y
las diferencias abismales que existen en el
mundo.
Son muchos los
interrogantes que surgen en mi interior. No
se puede permanecer impasible frente a
realidades de opresión e injusticia sociales
de semejante envergadura. ¿Qué estoy
haciendo yo para intentar cambiar este mundo
de injusticia social? ¿Hasta dónde llega mi
responsabilidad? ¿Cómo puedo transmitir y
hacer conocer esta realidad a gentes de mi
entorno? ¿Depende sólo de los Gobiernos de
las Naciones o es más bien, de la ayuda
solidaria y pequeña, de cada uno de
nosotros, para que estas injusticias, vayan
cambiando y todos comencemos siendo un poco
más solidarios.
….y surgen en mí el
recuerdo y el modelo de vida de Juan de
Dios; Se hace loco para vivir con los locos;
porque veía a Cristo en el pobre, se
“descalza”, sale de sí para encontrarse con
el OTRO. Vive la MISERICORDIA en su
profundidad, contempla al prójimo como
“lugar” del mismo Cristo que sufre y se
manifiesta en la pobreza de cada una de las
personas.
Lejos del sentimentalismo
que aparentemente pueda reflejar mis
palabras, Ser Voluntario es a veces INCÓMODO
Y DOLOROSO pero por ello, no puedo por
menos, que dar gracias a Dios, porque me ha
permitido entrar en esta dinámica del
Voluntariado, me exige y me recuerda cada
día, que desde aquí, desde mi puesto de
trabajo, tengo la obligación y la
responsabilidad de ayudar y ser un miembro
activo de REINO. Hacer que el Reino de Dios
se haga PRESENTE.
Esta es mi reflexión, en
esta noche y estos son mis sentimientos que
quiero compartir con todos vosotros.
Desearos desde aquí, a todos los que tengáis
la oportunidad de acceder a la página Web de
la Clínica;
UNA FELIZ Y AUTÉNTICA
NAVIDAD ¡
Gracias por permitirme un año más,
compartir con vosotros unos días de mis
vacaciones. Gracias por todo lo que de
vosotros he aprendido. Gracias por ser como
sois y acogerme entre vosotros ,como una más
de esa gran familia .
Un abrazo.
CHARO RAMOS.
Madrid- España. |